sábado, 26 de noviembre de 2011

Complacencia...

Miel de rojos rubíes
teñida por el sol de diciembre
bajo mi lengua te queman los besos dulces.
Agua de tristes recuerdos
henchida por la tormenta de calma
en mi mente me bañan de sentimientos tiernos.
Tortura de dolor ácido
acompañada de caricias eternas
en mi espalda te cubren de deseos ardientes.
Besos de sonrientes labios
dichos en silencio por la oscuridad cómplice
en mi entrada me traen tu voz lejana.
No vayas con prisas,
que todo aquí son sueños
que a veces abruman
y otras hipnotizan,
que necesitan tiempo
y el tiempo de paciente
complacencia precisa.

sábado, 22 de octubre de 2011

Encadenada....

Cadenas gentiles de deseos...
atan mis pasiones a tu presencia.
Cadenas cálidas de besos...
atraen mi voluntad hacia tus labios.
Cadenas porfiadas de llamados...
aprisionan mis gemidos en tus manos.
Cadenas tibias de caricias...
enredan mis cabellos en tus sensaciones.
Cadenas húmedas de dominación...
someten mi voluntad a tu intención.
Quiero tus besos, tus cadenas, tus palabras, tus manos, tu deseo...
en el interior de la trama sumisa de mi piel.
Quiero tus azotes, marcas de pasión.


jueves, 13 de octubre de 2011

Ven A Pervertirme

Ven a pervertirme con tus besos, con tus artes de maestro consumado. Prometo ser sumisa y obediente,
abandonarme entre tus manos. Ven a pervertirme con tus juegos, que quiero doctorarme en tus pasiones.
Perderme en esos ritos tan prohibidos, que encarecieron inquisidores.

Ven a pervertirme con tus frases, dime palabras feas y atrevidas. Quiero contagiarme de tus vicios,
merecerme tus caricias. Ven a pervertirme con tus juegos, que quiero doctorarme en tus pasiones.

Y cuando esté... escandalizada, susúrrame al oído que me amas, susúrrame al oído que me amas.

Ven a pervertirme con tus trucos, de muchacho golfo y descarado. Ceder a tentaciones tan jugosas,
perderme para siempre entre tus brazos. Ven a pervertirme con tus juegos, que quiero doctorarme en tus pasiones.

Y cuando esté... Escandalizada, susúrrame al oído que me amas, susúrrame al oído que me amas

~* ๑ﺝﺝ๑*~
Malú

~* ๑ﺝﺝ๑*~

viernes, 7 de octubre de 2011

¿Enigma?

Esto me sucedió los primeros días después de tu regreso. Estaba en mi trabajo, una tarde, esperaba a que mi jefa me asignara una tarea. Me había acomodado convenientemente  en la biblioteca de la institución, donde podría leer o escribir según mi preferencia. Estuve explorando, revisando, escrutando unos libros de pedagogía y otros de literatura. Encontré dos, me decidí por ellos. Uno sobre cómo usar el cerebro en las aulas y otro, una breve obra de teatro de uno de los hermanos Discépolo, “Babilonia”.

Me senté, comencé a hojear los libros. De repente… decidí escribir.  Mejor dicho, escribir pensando en vos, o pensando en vos decidí escribir. Escribirte, se diría.

Pensaba… ¿qué me pasa?, ¿qué me pasa con vos? Y no podía encontrar ninguna respuesta a esta pregunta.  Se me ocurrió que, la persistente resonancia de este enigma requerido por el deseo me deja pensando en sueños… la causa de dicho deseo podemos decir que se extinguió, porque claro, te fuiste ya, pero por eso, me queda la resonancia, la persistencia de la vibración que produjiste más temprano. Pero ya te fuiste, ¿por qué la resonancia, por qué resuenan tus palabras en mi memoria provocándome el mismo deseo y más, deseo de que me tengas, de que solo vos me tengas? Y lo hacen hasta invadir por completo mis sueños y tomar posesión de ellos. Es un deseo placentero, sobrecogedor, invasor. ¿Cómo puede darse un deseo como presencia? Enigmático. Estás conmigo otra vez, en el letargo hipnótico de mi desvelo narcotizado.
Estoy escribiendo en la biblioteca, rodeada de gente, una biblioteca pequeña, donde todo está muy cerca de todo, los libros, la pc, las personas, por lo tanto, hay un aire de intimidad. Aún así, en mitad de este texto, tengo que frenar y prestar atención, porque una emoción extraña casi disuade a dos lágrimas a abandonar mis ojos fijos en la pantalla. No puedo llorar ahora. La gente a mi alrededor podría inquirirme sobre la causa de tal estado emotivo. Así que me contengo, y te escribo mis lágrimas, ya que, como todo lo que soy en este momento y en otros, te pertenecen. Entonces, interrogo una y otra vez tu literalidad para descubrir lo que puede estar invisiblemente operando allí. Porque como dije, hay un enigma.
Y cuál será ese enigma, tal vez te preguntes. Pues el enigma es nuestro deseo atravesado por el espacio… y el tiempo, deseo que no es demandante, pero que está siempre presente… y ha sido revelado, resguardado, desvestido, mostrado y complacido, atiborrado, repleto…  listo para volver a aparecer… cuando reaparezcas y me demandes la confirmación de que ya me habías conquistado… conquistándome así de nuevo… a menos que no me encuentres, como hoy, que me dormí esperándote...

domingo, 25 de septiembre de 2011

Por capricho.

No sé cuál es la justa causa ni la lógica razón.
No sé si será por capricho o por propia convicción.
Lo cierto es que me encuentro aquí, abatida
habiendote entregado sin casi ninguna condición
la propiedad de todos mis inexpertos besos,
el monopolio de mis ardientes pensamientos,
la posesión de mis caricias imaginarias,
la pertenencia de mis profundas fantasías,
el goce perpetuo de mi cuerpo soñado,
la tenencia absoluta de mi devoción vestal,
el disfrute de una obediencia insólita.
¿Y todo esto con qué fin? Pues nada más
que para deleite de mis ruborizados sentidos,
que para complacencia de mi ávida ilusión,
que para entuerto de mis cuerdos delirios,
que para regocijo de mi razonable instinto,
que para agrado de mi descarada intimidad,
que para delicia de mi loca cordura,
que para seducción de mi apasionada quimera,
y tal vez, ¿nada menos?… ;)

jueves, 22 de septiembre de 2011

"Estoy hipnotizada, sueño contigo..." ;)

MUNDOS.

Están todos los mundos posibles, y están los mundos utópicos.

Está este mundo entre todos los otros mundos, corpóreos y caóticos.

Está mi mundo, está tu mundo, está el mundo de ellos y de aquéllos.

Está cada mundo en un lugar y un tiempo, por un momento.

Están todos los mundos, todos juntos, amontonados, desparramados.

Está repleto, cosificado, fundado el mundo nuestro de objetos.

Está extendido, está repetido, está compelido, el mundo nuestro, de

sujetos.

Está ajustado, está sintiendo, está siendo, el mundo nuestro, de

consentimientos.

Están todos esos mundos, que nadie conoce, libres y esclavos.

Está tu mundo, esperando un milagro, expectante, inocente, maduro.

Está mi mundo, sin poder encontrar una señal nítida, un lugar seguro.

Está su mundo, testigo mudo, pretencioso, trágico, tranquilo, severo.

Están tus mundos ... y están los míos ... y están dormidos...

lunes, 19 de septiembre de 2011

Destino de poeta.

¿Palabras? Sí, de aire,                                          
y en el aire perdidas.
Déjame que me pierda entre palabras,
déjame ser el aire en unos labios,
un soplo vagabundo sin contornos
que el aire desvanece.
También la luz en sí misma se pierde.
Octavio Paz

jueves, 15 de septiembre de 2011

Engorrosos momentos de escritura enmarañada.

En la cumbre de la penumbra, bajo la noche crispada de susurros y de besos, tu mano toca la mía. Y hay un puerta enorme en mi, la puerta de aquél armario, que dejé entreabierta para vos. ¿Y ya no teme? Yo que creía que la palabra era solo pensamiento. Un gesto de tu mano, un regalo de tus labios, un prodigio de tu mente… te apura el pulso, te espía la sombra, te empujan las ansias de desbaratar todos mis pretextos como el tiempo empuja las horas para que sea posible nuestro encuentro. Y es aquí, en el espejo teñido de vacilantes dudas que transcurre opaco este mundo y deja nacer un deseo.

Ana y Víctor - No sé por qué te quiero

miércoles, 14 de septiembre de 2011

En el armario.

Tu máscara.

Me gustan las máscaras desconocidas
las más espontáneas, las desprevenidas.
Las escandalosas me atraen, pero me asustan.
Cuando el miedo me domina
le opongo una máscara retórica.

Me asustan las máscaras exóticas
también las muecas sinceras
y los arrebatos de disgusto.
De coraje y de miedo
suelo usar yo misma alguna máscara.

Me tientan las máscaras imaginadas,
y las que imaginan y ven
despojos de cuerpos vacíos
en la acera, temblorosos.
Me arrebatan la calma.

¿Sirven las máscaras?
¿Todas o ninguna?
¿La tuya?
Está presente en mi locura
¿y en la tuya?

Me persiguen las máscaras intemperantes,
sagaces, despreocupadas, frías.
Las máscaras delgadas no cubren
la lascivia inmoderada
no dicen nada.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Interminables

Interminables serán mis besos
amo de mis deseos
porque los provocás con tus manos
que me dan tus pensamientos
profundos, lascivos, inquisidores.
Interminables serán mis pensamientos
amo de los anhelos de mi cuerpo
porque desnudo está aquí a la espera
de todas tus miradas
ávidas, impacientes, demandantes.
Interminables serán mis suspiros
amo de mis imperiosos impulsos
porque traés a mi imaginación
tus propios deseos
urgentes, sinceros, complacientes.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Gatas que caminan entre corsarios.

Ella vagaba despreocupada una mañana por ahí, como es lógico, por cualquier parte, por todas partes, total la cuestión era vagar. No buscaba nada en particular, solo andaba vagando. Le llamó la atención el barco, subió, dio unas vueltas y se encontró con el Corsario. Los modales de este hombre le parecieron exquisitos y sus palabras tibias contrastaban con el ambiente apagado y tenebroso de la sala donde se encontraron. "¿Qué hará aquí este sujeto?", pensó... la curiosidad siempre la llevaba quién sabe por dónde. El mencionado sujeto este la vio y comenzó a mostrarse interesado en ella, expresándole sus pensamientos. Las palabras del corsario resplandecían, acariciaban, protegían, hipnotizaban, quitaban por momentos la voluntad y tomaban el control de su como de costumbre indiscreta curiosidad. Le gustó a ella su trato, entonces decidió quedarse cerca. Como también le agradó la voz clara, nítida, prolija que resonaba detrás de las palabras que enmascaraban a quien tarde o temprano dejaría de ser un desconocido, se dijo a sí misma que ese sería tal vez un buen amo. Seguidamente, con naturalidad y sin prisa, la gata se acomodó a los pies de su nuevo amo, el corsario. Así es como este corsario ahora tiene una gata, sin proponérselo mucho ninguno de los dos. Ella cedió a postrarse a sus pies y él no pudo contener un deseo inexplicable de tocarla... desde entonces fue suya, pero claro, tengamos en cuenta que... a veces las gatas se van... y los corsarios también. "¿Te quedarás?" preguntó él. A lo que ella daría toda la impresión de que asintió.